Arboles

En julio, se van a cumplir 10 años, que empezamos a parquizar nuestro terreno, hablo en plural, pero el 80% lo hizo mi marido, obviamente el ingeniero agrónomo tiene toda la autoridad fuera de la casa, sólo me limito a ayudar haciendo lo que me indica.

Antes de plantar ya tenía “dibujado” en una planilla de cálculo, la sombra que iban a proyectar cuando llegasen a su tamaño adulto y como quería que estén distribuídos.

Lo primero que plantamos fueron las lambertianas a modo de muro, en los límites del terreno. Luego nos dedicamos a los demás, este cedro es uno de los primeros:

Este es el ceibo y un “limpia tubo”, hace 5 años que los tenemos:

Este aguaribay lo trajimos muy pequeñito del Chaco, cuando fuimos a buscar las columnas para nuestra galería:

A este palo borracho, lo llamamos “el flojito”, porque fue uno de los primeros en llegar y tardó muchos años en dar flores, como ven está “desproporcionado”, ya que sufre el frío, y por eso del lado derecho que es el que dá al sur, tiene menos ramas. Además es el último en brotar en las primaveras y el primero al que se la caen las hojas en el invierno.

Detrás están los 4 eucaliptos, en el centro de un círculo, que forman el palo borracho, un lapacho, un cebil, un olmo bola, una acacia, y un jacarandá.


En otro sector está este itín y detrás un algarrobo, ambos traídos del norte de Santiago del Estero.

Este es un brachichito, un hermoso árbol, que nunca pensé iba a ser tan grande:

El roble, es otro de los árboles que creció muchísimo, gracias a la previsión de mi marido, no ahogó a los de alrededor.

Este cedro azul lo trajimos de Bariloche, está rodeado de margaritas, pero en esta época del año las tiene que cortar porque agarran una plaga y luego brotan sanitas.

Cómo ven hay de distintos climas y siempre hay alguna que sufre, ya que donde vivimos es muy cruel el invierno para las del norte y el verano muy caluroso para las del sur, pero gracias a los cuidados de mi marido sobreviven.

La sequía hizo que se secara un sauce tortuoso, que quería mucho, ya que tambien fué de los primero en llegar, y con sus ramas enruladas era mi preferido.

12 comentarios en “Arboles

  1. Conociendo a tu esposo, me imagino el entusiasmo que le habrá puesto y se que vos habrás acompañado en un 100%.
    Es divino verlos a los dos juntos. Se ve que se bancan mutuamente y eso es de destacar y se nota en los hermosos árboles que pueblan el parque de tu casa.
    Me encantó descubrir un aspécto mas de tu rinconcito en el mundo.
    Besos

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  2. Desde luego, no cabe la menor dida de que tener un Agrónomo en la casa es una ventaja indiscutible.
    Los arboles tarde o temprano nos hacen sentir el paso de los años ¿Verdad?
    Besos y salud

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  3. qué lindo tu jardín!
    los felicito a ambos por la planificación y por el amor que se nota en ese, tu “rinconcito en el mundo”, como dice Archi. Y sí, leo el comentario de Genín y es imposible no pensar en cómo los árboles nos hacen sentir el paso del tiempo, como los niños. Yo tuve una larga historia de amor con el jacarandá del fondo de la casa de mis abuelos (ay, qué loco suena esto, jaja), y hace unos años lo tuvieron que sacar porque estaba levantando todo, hasta los cimientos de la casa, con la fuerza de sus raíces (capaz que si hubiera habido un ingeniero agrónomo en la familia, se lo habrían dicho a mi abuelito!). Y mis abuelos me guardaron un “hijito” del jacarandá que tanto quiero, para mi futura casa. Che, de pronto tuve la idea de que ya lo conté a esto, jajaja, bueno, perdón si fui repetitiva!
    besos Betty!

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  4. Archi: lo has definido muy bien: “es nuestro rinconcito en el mundo”.

    Alicia: mi marido planifica todo, hasta los pisos de la casa estaban dibujados en una planilla, para saber la cantidad exacta que se necesitaba y su disposición.

    M.Marta: hemos traído muchos más de otros lados, pero fracasamos en el intento, ya que no se adaptaron a nuestro clima.

    Cookie: sisí, verlos nos trae recuerdos de los viajes!.

    Genín: es verdad!!! veo los eucaliptos y no puedo creer que estos portentosos árboles, sean los raquítos que plantamos, pero han pasado casi 10 años…

    Maguita: no sabía de tu historia con el jacarandá, no es para nada loca! me alegra que tengas a su retoño para recordarlo siempre.

    Marian: tenemos 50 mts de frente x 150 de fondo. Es una fracción de campo en las afueras del pueblo y gastamos lo mismo que si hubiesemos comprado un terreno normal en el pueblo. Tenemos para hacer mucha huerta, verdad??

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  5. Qué hermosos árboles!!
    Variaditos y todo estudiado a la perfección.
    Me encanta cómo lo ha planificado 🙂

    Ahora a ponerse la pila con el huerto para tener fruta y verdura fresca todo el año.

    Besos

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  6. Que lindo Betty, ese es mi sueño jajaja, buemo viajo con Archi, con vos, con Ali y disfruto tu parque de la misma manera, total soñar no cuesta nada, besos Elsa.

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  7. Ustedes pueden Betty… si mi bisabuelo aleman se armo un oasis en el medio de la meseta de Somoncura (adonde no llueve en todo el anio) en el desierto patagonico… ustedes, con esos arboles… por lo menos unso tomates che!

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  8. Marian: es que segun mi marido, estamos peor que en el desierto ya que no hay agua “abajo” o sea que si perforamos a muchos metros nos encontramos con roca.
    Es por eso que tampoco tenemos agua potable en el pueblo. La municipalidad va a instalar una planta para realizar un proceso de osmosis inversa al agua que se saca a 12 o 15 mts. para bajar los niveles de arsénico, para potabilizarla.
    Para regar no alcanza y además saliniza, por eso a la huerta hay que “mudarla” continuamente de lugar.
    Zapallitos de tronco y coreanitos es lo que tenemos siempre.
    Me encanta cuando hablas de tu patagonia y sus historias!

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